Historias de tango

Beatriz Ros Romera

Nunca jamás había bailado,me apunté a la Universidad de Lorca-Murcia para tener un punto de encuentro y tal vez con algo de suerte hacer amigos.Vine a esta ciudad procedente de mi querida Barcelona en 1990 tras terminar la diplomatura de Enfermría. A pesar de haber nacido aquí me sentía como una forastera, porque emigramos a Barcelona cuando era una niña.Fueron años muy difíciles, pues me tuve que buscar la vida a partir de los catorce años.

En el Tango me sentí muy bien y me sentí muy acogida por el grupo.La profesora era un señora mayor, pero con un gran nivel cultural y una excelente persona.Había sido la esposa del conde de San Julian que era de esta ciudad y se habían conocido en Madrid. Falleció en el 2010 y una de sus mayores alegrías fue cuando denominaron al Tango patrimonio cultural en el 2009. En su lecho de muerte me suplicó que siguiera con esta danza tan peculiar en esta ciudad y así fue.Como soy especialista de Salud Mental y ella siempre comentaba que el tango era su terapia, nuestro grupo que todavía estamos muy presentes en esta región, se denomina TANGOTERAPIA EN LORCA. Nos ha servido de mucho tras los SEISMOS que sufrimos en el 2011. En la actualidad estamos unidos con Granada y Alicante. Tenemos una ruta de Tango en toda la región y realmente es algo que te enamora y crea adicción. En la actualidad hace que no me sienta tan sola, pues mis padres han fallecido y sólo me queda una tía materna y algunos primos en esta región. Lo que más siento es no tener una pareja para bailar, pero todo no se puede tener en la vida.

Suelo ir a Barcelona a visitar a mi única hermana y dos sobrinas, pero siempre voy de prisa y no voy a las milongas. Prometo que la próxima vez iré y tendré el placer de compartir mi experiencia con todos ustedes. Un abrazo tanguero para todos los amantes de esta danza tan peculiar.

Betty

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